Me estoy mareando

martes, marzo 07, 2006

El chaca-chá del tren














Llevo un año viajando unas dos horas diarias en diferentes transportes públicos. En esos tiempos de espera (larga espera) he aprendido a utilizar y optimizar mi tiempo, aprovechándolo para cosas muy útiles. Con muchas de ellas os sentireis identificados y quizá otras en las que no habiais pensado os harán un viaje más feliz y entretenido.

1- La mayoría de la gente lee mientras viaja. Te culturizas, acabas montones de libros y te sorprendes de ver que hasta los más gordos te los fulminas en cuatro dias, pero cansa y agobia y al final optas por revistas como el Pronto, Nuevo Vale, Tele-Indiscreta etc, son más amenas y hay más colorido (hoy en dia no eres nadie si no te sabes la vida de Raquel Mosquera o el estado de salud de R. Jurado)
2- Escuchar conversaciones ajenas. Es mi deporte favorito, se entera cada uno de cada cosa...pero a veces, con este lío mental que llevo siempre, no consigo recordar si aquella historia tan tremenda me la contó un amigo mío, le pasó a mi tía o la oí en el tren.
3- Puedes hacer de crítico de moda. Y es que hay mucha gente que no se mira a un espejo antes de salir de casa (debería existir algo así como una policia de la estética). Me encanta ver a los lating Kings o a las rumanas por ejemplo e imaginar a amigos mios vestidos como ellos.
4- Invéntate la vida de la gente. Tan solo tienes que observar un par de minutos a alguien en concreto. A partir de ahí, de dónde viene, a dónde va, por qué lleva prisa, quien le espera etc, deja de ser un misterio para ti.
5- Charlar con desconocidos? Depende en qué lineas y con quien. Hay mucho yonkie viajando en tren y mucha maruja con ganas a contarte cómo vino del pueblo a la gran ciudad allá por el 67. De todos modos siempre puedes entablar alguna mini-conversación con algun freaky inofensivo.
6-A veces te encuentras con alguien conocido y la charla te alegra el viaje, pero, y si esa persona nos cae mal? Normalmente nos escondemos tras los periódicos gratuítos o miramos fijamente por la ventanilla. Yo te propongo que hables con esa persona como si te encantara haberla visto, enseñando dientes de sonrisa y preguntándole como está.Después critíticala por todas partes e invéntate la mayor parte de la conversación con detalles escabrosos.
7- Ligar. Pero ojo!! solo con los trajeados o con aquellos que estén muy buenorros. Los mediocres déjalos para las horas bajas de las discotecas.

Chin-Pun.

Besos chinpunes

2 Comments:

At 6:30 a. m., Blogger Bettiboop said...

Hola Cari!!!!

Yo he estado viajando muchísimo y hubo una temporada en la que no paraba de hablar con gente, un día se me acercó un chico negrito y me habló muy educadamente, de repente vino el tren y se despidió de mi con prisas, me metí en él ya que era el tren que esperaba y al mirar hacia mi derecha vi a este tipo intentando robar una maleta de viaje a un pobre guiri, que fuerte!!! parecía tan majo... ese es mi problema que no tengo ojo para nada de con quien debo o no hablar. Ahora siempre voy leyendo algo o como si leo porque tengo un imán para que la gente me cuente su vida o me empiece a hablar y estoy harta ya! Yo creo que tengo que tener tatuado en la frente con alguna tinta especial que solo puede leer la gente rara y depre que pone: "ráyame, soy tu psicóloga particular"

Aunque tengo que reconocer que también he conocido gente interesante en los viajes como un chico que conocí en un viaje a Sevilla, que no contaré para no rayar pero que es digno de película de terror y humor.

Besitos mil

 
At 7:11 a. m., Anonymous Anónimo said...

Querida Betty.

No te cortes y háblanos de tus experiencias, seguro que a todos nos enriquecen un montón. Además, eso de un viaje a sevilla, con tantas horas y tanto chucu.chí, da para mucho, así que no te prives y compártelo!

Triny806

 

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